Liderazgo
- Claudio Crescentini
- 23 nov 2019
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 10 dic 2019
Los ejemplos de liderazgo que vemos a menudo están relacionados con los grandes líderes de la historia del mundo, religiosos, militares, políticos, pensadores, deportistas y muy poco a nuestro día a día laboral y personal.

Esto desde nuestro enfoque, aleja el concepto a la mayoría de los simples mortales como nosotros a quienes el bronce no perpetuara seguramente.
Si lo visualizamos por ejemplo como un rol, que nos toca desempeñar de tanto en tanto a lo largo de nuestro día, empezamos a entender que más allá de la habilidad natural que podamos tener, para su desempeño se requiere de herramientas y el desarrollo de habilidades que nos permitan ofrecer un cierto nivel de eficacia en su ejecución.
Revisemos pues un día en la vida de un director de una empresa, para analizar sus fposición respecto al rol de liderazgo en base a las situaciones:
- Comienza bien temprano con el despertador y su esposa “lidera” la actividad despertando a los niños, sirviendo el desayuno y controlando la salida hacia el colegio y el trabajo de todos los integrantes, incluso del director que debe tomar nota del mensaje para la maestro de uno de sus hijos.
- Cuando llega a la oficina uno de los gerentes “lidera” una reunión de status (haciendo participar a sus subordinados) en la que el director esta invitado para observar e informarse de las actividades de la gerencia en cuestión.
- Luego se sienta en computadora y “lidera” a través del email un variedad de actividades distribuyendo responsabilidades y estableciendo plazos de finalización.
- Al mediodía tiene un almuerzo de trabajo en el cuál, un cliente disconforme “lidera” durante varios minutos la conversación explicando las causas de su malestar y el director conteniendo y respondiendo los reclamos.
- Durante la tarde, mantiene una reunión con su secretaria personal, quién “lidera” la reunión explicándole los detalles de la agenda de la semana próxima, cuales son las prioridades y cuales son los temas más importantes y finalmente, que tareas podrían cancelarse llegado el caso.
-Ni bien sale su secretaria, parte hacia una reunión de directorio con la participación de todos los accionistas de la empresa, en la cuál, el presidente del consejo directivo “lidera” la reunión y nuestro director debe presentar su estado general y explicar el precio actual de las acciones de la empresa en la bolsa.
- Al fin del día, puntualmente marcha hacia su clase de gimnasia con su personal trainer, quién “lidera” la actividad física y los ejercicios que debe hacer durante los próximos 60 minutos.
- Durante la cena en su casa, sus hijos y su esposa, “lideran” alternativamente la conversación, sobre los detalle de lo ocurrido durante el día.
Y por razones de tiempo, no hicimos mención a la reunión de consorcio y la comisión directiva del club, dónde nuestro director tampoco “lidera” las acciones.
Para ilustrar lo escrito en el segundo párrafo es suficiente, las distintas situaciones requieren no solo de distintos líderes, sino que generalmente también, de diferentes tipos de liderazgo.
“Y cuando nos toca a nosotros, debemos saber que hacer y tener las herramientas para desempeñarnos eficazmente en ese rol, que no acepta declinaciones y sí, reclama compromiso y actitud.”



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